Ejercicio físico

La fuerza para afrontar cansancios, límites, dificultades tiene su origen en el cultivo de la inteligencia espiritual. El ejercicio físico nos ayuda a desarrollar el carácter, la generosidada, la tolerancia, la voluntad.

Hay un paralelo entre el ejercicio físico y el espiritual. El ejercicio físico dinamiza toda la persona estimulando diferentes capacidades y fortaleciendo las inteligencias múltiples. Desarrolla el carácter, hace valiente a la persona, generosa y condescendiente, sensible, capaz de sufrir y de crecer en autodominio, es una manera alegre y eufórica de vivir. La capacidad de resistir y superarse tiene su génesis en el cultivo de la inteligencia espiritual.